El empresario respondió a los señalamientos del cantante, defendiendo su papel en el éxito su éxito y negando irregularidades en la distribución de beneficios.

La industria de la música popular en Colombia fue sacudida por lo que muchos consideran el «escándalo del año».
Tras semanas de especulaciones y declaraciones cruzadas, el empresario y mánager Rafael Mejía, conocido en el medio como Rafa La Fe, decidió explicar lo sucedido en una entrevista exclusiva concedida a Temprano es Más Bacano de Olímpica Stereo Bogotá.
En su visita a la cabina, Mejía respondió punto por punto a las graves acusaciones de Jessi Uribe, que recientemente sugirió irregularidades económicas y un presunto robo de regalías durante su tiempo de trabajo conjunto.
La controversia escaló cuando Uribe, desde México, afirmó que existían discrepancias severas en la repartición de sus beneficios, mencionando que «le tenían firmado el 50% de la distribuidora y el 50% el mánager», dejando entrever que su patrimonio se veía afectado por contratos leoninos.
Una alianza de diez años bajo la lupa
Para Rafael Mejía, las declaraciones de su antiguo pupilo no solo son «desafortunadas», sino profundamente «imprecisas», pues el empresario cuestionó el momento elegido por el artista para ventilar estas quejas, señalando que la relación profesional duró casi una década.
«Pasaron ocho años conmigo, diez juntos en total. No es el momento de decir ‘es que esto no me llegaba’, si algo está mal, se dice en el momento cero», aseguró Mejía.
El mánager enfatizó que el crecimiento económico de Jessi Uribe es la prueba más clara de que la gestión fue exitosa, dado que recordó que el cantante proviene de un entorno humilde y que, gracias a la estrategia de internacionalización, hoy goza de beneficios económicos que antes eran impensables.
Según Mejía, la aparición de estas acusaciones públicas ha puesto un «momento gris» en un proceso de liquidación contractual que ya estaba en marcha de manera privada.