
Un nuevo hecho de alteración del orden público se registró en Puerto Garzón, Putumayo, donde un grupo de al menos 200 personas intentó retener y desarmar a tropas del Ejército que realizaban operativos contra la minería ilegal en zona rural del municipio.
De acuerdo con videos grabados en el lugar, los manifestantes se abalanzaron sobre los uniformados lanzando amenazas, piedras y palos, con el objetivo de obligarlos a abandonar la zona. La tensión escaló cuando rodearon a los soldados, advirtiendo que les quitarían las armas.
Ante el riesgo de ser reducidos y retenidos, un militar realizó disparos al suelo para dispersar a la multitud. Segundos después, otro uniformado replicó la acción, pero en medio de la confusión un civil resultó herido en el pie. La víctima cayó al suelo y fue auxiliada, aunque hasta el momento no se ha confirmado su estado de salud.
Fuentes castrenses aseguraron que la reacción de las tropas evitó que los uniformados fueran secuestrados en medio de la asonada. Sin embargo, el incidente ha encendido alarmas sobre la creciente instrumentalización de comunidades en zonas con presencia de economías ilegales.