
Once partidos políticos emitieron un comunicado conjunto en el que rechazaron las declaraciones del presidente Gustavo Petro contra el Gobierno de Estados Unidos, luego de que Washington anunciara la descertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico.
Partidos marcan distancia del discurso presidencial
Las colectividades firmantes –entre ellas el Partido Conservador, Liberal, Cambio Radical, Centro Democrático, La U, Nuevo Liberalismo, Verde Oxígeno, Mira, Salvación Nacional, Liga de Gobernantes Anticorrupción y Colombia Justa– subrayaron que las afirmaciones del Ejecutivo “no representan la posición del país” y constituyen un agravio hacia una nación que ha respaldado durante décadas los esfuerzos de Colombia en la lucha contra las drogas.
Los partidos políticos enfatizaron su respeto hacia Estados Unidos y aclararon que la decisión de Washington no está dirigida contra las instituciones nacionales ni contra quienes han trabajado en este frente, sino como un cuestionamiento directo a la dirección política del actual Gobierno.
Críticas a la política antidrogas
En el comunicado, las colectividades señalaron que la descertificación refleja un fracaso en la responsabilidad del Gobierno e insistieron en la necesidad de implementar “medidas más severas y efectivas” contra el narcotráfico, como la interdicción y la erradicación de cultivos ilícitos.
Para los partidos, resulta “inaceptable” que Colombia permita que los cultivos ilícitos se acerquen a las 300 mil hectáreas, lo que consideran un escenario que fortalece el poder territorial y económico de los grupos armados.
Un llamado a la unidad frente al narcotráfico
Las colectividades remarcaron que la seguridad, la institucionalidad y la vida de los ciudadanos demandan decisiones firmes y compromisos reales, tanto frente a los colombianos como frente a la comunidad internacional, que espera resultados concretos en la lucha antidrogas.
Finalmente, reiteraron su disposición a trabajar de manera conjunta en la erradicación del narcotráfico, más allá de las diferencias partidistas, y advirtieron que la prioridad nacional no puede verse debilitada por choques diplomáticos ni discursos que “desvían el foco del verdadero problema”.