
El presidente Gustavo Petro calificó como “hombres vampiros” a jóvenes que, según él, dejan a mujeres embarazadas y desamparadas. Sus declaraciones abrieron debate sobre estigmatización y lenguaje en la política.
En medio de su intervención durante el Consejo de Gobierno, el presidente de la República, Gustavo Petro, utilizó una expresión que ha causado controversia. El mandatario aseguró que en los barrios populares siempre “hay un Brayan”, en alusión a jóvenes que, según él, abandonan a mujeres después de embarazarlas.
“Hay muchachos perdidos en la vida, yo los llamo Brayans. En todo barrio popular hay un Brayan que se lleva las mujeres quién sabe a qué y después las deja embarazadas y botadas”, señaló Petro.
El jefe de Estado añadió que “los Brayans son hombres vampiros, porque en la sociedad hay hombres y mujeres vampiros, codiciosos que no van a proteger a sus mujeres y a sus crías”.
Sin embargo, uno de los asistentes le hizo la observación de que esta problemática no se limita a un nombre o sector social, sino que se repite en diferentes estratos.
El comentario ha sido considerado por algunos analistas y ciudadanos como estigmatizante, ya que “Brayan” es uno de los nombres más comunes en la población colombiana, especialmente en sectores populares. Críticos señalan que el mandatario incurre en un señalamiento que puede reforzar prejuicios y estereotipos.
Por otra parte, seguidores del presidente interpretan la frase como una metáfora social para denunciar el abandono paterno y la falta de responsabilidad masculina en la crianza de los hijos.
Un debate sobre lenguaje y estigmatización
La discusión reabre el debate sobre el uso del lenguaje por parte de los líderes políticos y el impacto que pueden tener sus expresiones en la opinión pública. Organizaciones sociales han insistido en la necesidad de un discurso que evite estigmatizar a comunidades o grupos específicos.