
La situación financiera de la empresa de energía Air-e, actualmente intervenida por el Gobierno, sigue siendo crítica. Así lo reveló el agente interventor Nelson Vásquez Torres durante el debate de la Comisión Accidental de Seguimiento a la intervención en la Comisión Quinta del Senado, donde expuso la baja capacidad de recaudo que enfrenta la compañía en 2025.
De los 1.377.086 usuarios facturados, apenas 657.236 clientes se encuentran al día con sus pagos. El 86 % de los usuarios pertenecen a estratos 1, 2, 3 y sectores no normalizados, lo que refleja la vulnerabilidad socioeconómica de gran parte de la población.
El indicador de recaudo alcanza apenas el 74,55 %, muy por debajo del promedio nacional, que ronda el 95 %. Por regiones, el panorama es desigual:
- Atlántico: 81,91 % de recaudo.
- Magdalena: 64,58 %.
- La Guajira: 53,22 %.
“Por cada 100 pesos que facturamos, solo recibimos 74 pesos. De cada peso que compramos en energía, apenas recibimos pagos por 65 centavos; el otro 35 % se pierde en el camino por fraudes, precariedad en la infraestructura y mala calidad del servicio”, explicó Vásquez, al precisar que de los $530.000 millones destinados a la compra mensual de energía, casi $200.000 millones se esfuman entre pérdidas técnicas, fraudes y facturación imposible de realizar.
Ante este panorama, el senador José David Name advirtió que la compañía “no es viable” y que un eventual colapso de Air-e “podría arrastrar al sistema eléctrico nacional, ocasionando un gran daño social”.
“Esto es un tema de país, una bomba de tiempo social que requiere soluciones urgentes”, sentenció.