
Un bombardeo ruso con una bomba aérea dejó este martes más de veinte muertos en el municipio rural de Yarova, en la región de Donetsk, al este de Ucrania, según denunció el presidente Volodímir Zelenski.
El mandatario calificó el hecho como un ataque “brutalmente salvaje” contra civiles indefensos. “Directamente contra la gente. Civiles normales”, escribió en sus redes sociales, al tiempo que reveló que la bomba fue lanzada cuando los habitantes recibían el pago de sus pensiones.
Zelenski pide una respuesta internacional
El presidente ucraniano exigió a la comunidad internacional una “respuesta apropiada” frente a la ofensiva rusa, señalando que Moscú continúa lanzando ataques de este tipo sin enfrentar nuevas sanciones.
“El mundo no debe quedarse sin hacer nada. Necesitamos una respuesta de Estados Unidos, de Europa y del G20. Necesitamos acciones contundentes para hacer que Rusia deje de causar muertes”, manifestó Zelenski.
Contexto diplomático
El ataque se produjo horas antes del inicio de una reunión de coordinación en Londres entre los países que brindan apoyo militar a Ucrania. Kiev espera que del encuentro se concrete el suministro de más defensas aéreas para proteger a la población, la infraestructura y el Ejército frente a la ofensiva rusa.
La tragedia en Yarova vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades rurales de Donetsk, blanco constante de la escalada militar ordenada por el Kremlin.