Más de 300.000 unidades del popular muñeco fueron vendidas en cuestión de minutos en plataformas como JD.com y Taobao, desatando reventas a precios inflados y un furor global.
La nueva serie de miniaturas del Labubu, uno de los personajes estrella de la empresa china Pop Mart, se agotó en apenas un minuto tras su lanzamiento en línea en China, informó este viernes el Global Times.
El lanzamiento, realizado la noche del jueves en plataformas como JD.com y Taobao, alcanzó más de 300.000 unidades vendidas en cuestión de minutos. Según el diario, solo en los primeros cinco minutos se vendieron más de 120.000 figuras.
Boom internacional
La fiebre por el nuevo mini Labubu se extendió rápidamente a mercados como Australia, Nueva Zelanda y Japón, donde la colección también se agotó en AliExpress pocas horas después.
Cada caja sorpresa tiene un precio en China de 79 yuanes (unos 11 dólares o 9,5 euros) e incluye una de las 14 figuras disponibles, además de una edición limitada.
En sitios de reventa como Xianyu, los precios se dispararon:
- Juegos completos alcanzaron los 2.000 yuanes (280 dólares, 240 euros), el doble de su valor original.
- Figuras individuales se cotizaron en 200 yuanes (28 dólares, 24 euros), casi el triple de su precio de tienda.
Fiebre en redes sociales
En la red social Weibo, el tema del lanzamiento superó los 40 millones de visitas, con usuarios compartiendo capturas de compras exitosas o lamentando no haber logrado la preventa. Algunos internautas destacaron que, en comparación con ediciones anteriores, la disponibilidad fue mayor, lo que permitió a más fanáticos conseguir la figura.
Pop Mart, un gigante en expansión
El fenómeno Labubu impulsa el auge internacional de Pop Mart, que la semana pasada reportó un crecimiento interanual del 200 % en ingresos semestrales y un beneficio neto que se multiplicó por cuatro.
La compañía ya cuenta con más de 140 tiendas en el extranjero y planea llegar a 200 antes de fin de año, con fuerte presencia en América y Europa.
Creado en 2015, Labubu, con sus orejas puntiagudas y sonrisa traviesa, se ha convertido en ícono cultural más allá de China. Analistas lo comparan con la fiebre de los Beanie Babies en Estados Unidos durante los años noventa.
Sin embargo, su creciente popularidad también ha dado lugar a la aparición de falsificaciones, detectadas por las aduanas chinas, mientras Pop Mart busca mantener el interés con lanzamientos escalonados y colaboraciones internacionales.